Conoce las 5 técnicas clave de la repostería para preparar los mejores postres en casa

Conoce las 5 técnicas clave de la repostería para preparar los mejores postres en casa

Incursionar en la elaboración casera de postres requiere de dos cosas: muchas ganas y el conocimiento de ciertas técnicas de repostería básica que te ayudarán a elaborar tus postres favoritos.

Y es que la clave en la repostería casera es seguir la receta al pie de la letra para obtener el punto adecuado en tus preparaciones: postres calienticos y suavecitos.

Sin embargo, algunas de las instrucciones de las recetas pueden incluir términos que no conoces, ¡sobre todo si eres principiante!

Para que eso no te detenga, aquí te vamos a explicar 5 técnicas para poner las manos en la masa y comenzar tus creaciones.

5 técnicas de repostería básicas para aplicar en casa

5 técnicas de repostería básica que debes conocer

¿Te ha pasado que al realizar un postre, la receta te indica que realices un incorporado entre dos ingredientes pero no sabes con certeza a qué se refiere? Bien, puede que este y muchos otros términos de repostería no los conozcas.

Pero entre la cantidad de técnicas que existen para preparar postres o decorar pasteles, hay algunas que son clave y que debes conocer para preparar tus propios postres caseritos. ¡Vamos a verlas!

1. Incorporado

Un incorporado consiste en unir dos ingredientes hasta lograr una integración completa de ambos. Se trata de una acción en la que debes tener en cuenta la consistencia de la mezcla que quieres lograr (Mexipan, 2020).

Dependiendo si el resultado debe ser líquido, de contextura blanda o dura, se añade un ingrediente a otro en mayor o menor proporción.

La idea de un incorporado perfecto es combinar bien los ingredientes hasta que queden inmersos unos en otros. Y para eso necesitas el utensilio correcto, como una batidora o una espátula, que te ayuden a lograr el grosor adecuado de la mezcla.

Como en otras técnicas, también es muy importante seguir un orden, pues esto afectará el resultado final. Hay preparaciones en las que necesitas agregar unos ingredientes primero y luego los demás para conseguir la consistencia correcta.

Por ejemplo, si necesitas agregar huevos o harina a una mezcla para pastel, cada ingrediente se añade en tiempos diferentes. Mientras los huevos se añaden primero para airear la mezcla, la harina se agrega después para una adecuada consistencia.

2. Baño de María: una de las técnicas de repostería casera más usadas

Esta técnica es una forma de cocción que proporciona calor a los ingredientes de manera indirecta. La idea es que, a una temperatura suave y uniforme, puedan cocinarse, disolverse o derretirse.

Para hacer un baño de María debes colocar un recipiente con agua a temperatura alta, luego poner uno más pequeño dentro para que entre en contacto con el agua.

Cuando esté hirviendo, el recipiente más pequeño se calienta a temperatura constante y en un tiempo adecuado (Baticón, 2019).

Realizar un baño de María es de mucha ayuda en la repostería, ya que puedes usarlo para derretir ingredientes. Te servirá para hacer las coberturas de tus postres caseros, pues con esta técnica puedes disolver chocolate para las decoraciones o elaborar conservas de frutas.

También es una de las técnicas que se utilizan para cocinar preparaciones dulces delicadas que llevan más tiempo (Procter & Gamble, 2019), pero que requieren una temperatura uniforme como un flan o un pudín.

3. Batir

Para conseguir esa textura esponjosa en tus preparaciones dulces es necesario aplicar la técnica de repostería del batido. Se trata de remover enérgicamente todos los ingredientes que inicialmente son líquidos o semilíquidos hasta conseguir una consistencia adecuada.

Con este método logras incorporar aire a tu preparación, lo que hará del resultado final un postre suavecito y esponjoso. Puedes hacerlo con batidoras eléctricas, de forma manual o una combinación de ambas. Es un método muy usado para remontar una crema de leche, montar claras de huevo y para hacer pasteles.

Es importante que los ingredientes que vayas a batir cumplan con ciertas características, una de ellas es la temperatura. La mayoría de los postres requieren que las preparaciones se hagan con productos que estén a temperatura ambiente.

Además, deben tener cierto contenido de materia grasa para que funcionen como emulsionantes o con capacidad de absorber aire (Mella, s.f.). Por ejemplo: la clara de huevo, que es un ingrediente con gran capacidad de absorción de aire[9], es parte de muchos postres caseros.

4. Punto de nieve: la técnica con la que puedes decorar tus preparaciones

El punto de nieve es ideal para las decoraciones, ya que se emplea para preparar merengues, mousses, tiramisús y hasta hojaldres. A pesar de que es una técnica muy sencilla es de mucho cuidado. Así pues, debes tener en cuenta ciertas condiciones.

La principal es que tus utensilios estén limpios y completamente secos, pues esto afecta el resultado final del punto de nieve. Los ingredientes necesarios para alcanzar el punto de nieve son huevos, azúcar y una pizca de sal (Directo al Paladar, s.f.).

Para los merengues se requiere una cucharada de azúcar por cada huevo a utilizar. Debes separar las claras de las yemas y colocarlas con mucho cuidado en un recipiente con una pizca de sal.

Para esto, lo mejor es ponerlos en la palma de las manos y que el espacio entre tus dedos sirva como colador para separar la clara[11].

Puedes utilizar una batidora para que las claras se hagan espuma y aquí le agregas la cantidad de azúcar requerida. Continúa el batido para lograr una consistencia espumosa (Toledano, 2015).

Finalmente, para saber si las claras están bien montadas, dale vuelta al recipiente y si la mezcla no se derrama, quiere decir que has logrado el punto de nieve. Luego de esto no debes batirlas más, ya que pierden consistencia y se dañan al liberar el agua que contienen las claras.

5. Movimientos envolventes: un esencial en la repostería

Son muchas las preparaciones en que recomiendan hacer las mezclas con movimientos envolventes. Es una de las técnicas de repostería básicas que tienes que conocer para que tus postres no se dañen mientras se cocinan.

Para aplicar la técnica, la mezcla más densa o pesada debe estar debajo de la más ligera, que se debe verter con cuidado (Gastronomía internacional, 2020).

Tienes que mezclar los ingredientes en tandas, integrándolos de a poco con delicados movimientos circulares y envolviendo sobre sí misma la preparación. Esto le añade aire a la mezcla y evita que se reduzca.

Este paso debes repetirlo constantemente hasta que los ingredientes se encuentren unidos. Es importante que apliques esta técnica de manera muy suave y moderada, lo que evita la pérdida de aire y volumen. La idea es lograr la integración adecuada de una mezcla en otra que no afecte las propiedades de cada una.

De las muchas técnicas de repostería que existen, estas 5 son las básicas que debes conocer para preparar los mejores postres en casa. Te ayudarán a destacar el sabor y calidad en tus preparaciones, y al mismo tiempo, perfeccionarlas cada vez más.

¡No hay nada mejor que comerte un postre casero y recién hecho!



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