10 recomendaciones al usar tu horno para preparar postres

10 recomendaciones al usar tu horno para preparar postres

Si en estos días te decides a usar tu horno, ese espacio grande que creemos que solo las abuelitas y los expertos en pasteles saben usar, te contamos que es más fácil de lo que parece.

En muchas ocasiones no nos aventuramos a preparar un delicioso postre por temor a equivocarnos. Por ello, te compartimos algunas recomendaciones que te ayudarán a utilizarlo y, sobre todo, cuidarlo para que tenga una larga vida útil.

10 recomendaciones para usar tu horno correctamente

1. Cuidado con tus manos

Prepárate con guantes secos y adecuados para ser utilizados en la cocina. Existen muchas opciones de guantes y no todos están fabricados para soportar y manejar utensilios con altas temperaturas altas.

Los recomendados son los guantes de silicona, antideslizantes y resistentes al calor.

Por otro lado, no todos los guantes son iguales en su tamaño. Escoge guantes apropiados para cocinar y que se acomoden a tus manos.

También te recomendamos no utilizar trapos húmedos, ya que puedes sufrir un accidente en tus manos.

2. Revisa dentro del horno

Comúnmente guardamos muchos víveres en cajas, cereales o sartenes dentro del horno para aprovechar más el espacio de la cocina. Por eso, extrae todo antes que suceda algún accidente o que tu postre vaya a saber a plástico derretido.

También debes cerciorarte de que no haya ningún residuo, utensilio o plástico. Este podría derretirse o quemarse al momento de usar tu horno.

3. Precalienta el horno

Una recomendación importante es precalentar antes de usarlo. Así aprovechas de mejor forma tus recursos y, aún más, ahorras en energía eléctrica o gas.

Para ello, debes colocar la temperatura en la recomendada por la receta. Esto te podrá demorar de unos 10 a 15 minutos, según sea el tipo y marca de tu electrodoméstico.

Puedes aprovechar el tiempo de precalentamiento para preparar tus ingredientes, tenerlos a la mano o iniciar la mezcla de ellos.

4. Sigue la receta

Es imprescindible que utilices los ingredientes, mediciones e instrucciones que te da la receta. Todos empezamos con un postre simple, pero por más sencillo y práctico que sea, debemos cocinar según las indicaciones.

Con la práctica puedes explotar tu creatividad agregando más ingredientes. También puedes innovar cuando conozcas mucho más la receta principal.

5. Utiliza un termómetro

Un termómetro de cocina siempre es útil. Estos medidores son fabricados para colocarlos dentro del horno sin producir ningún daño. Miden la temperatura del aire en grados centígrados o Fahrenheit.

Según la Enciclopedia Cocinista, también existe el termómetro de pincho. Este último cuenta con una punta para pinchar el postre y mide la temperatura interna de tu postre.

6. Ten paciencia

Para lograr un delicioso postre no debes abrir y cerrar la puerta a cada momento. Esto podrá afectar la cocción de tu postre, ya que puede entrar alguna ráfaga de viento. Y reaccionaría negativamente en la preparación.

No te preocupes en visualizar tu postre mientras dura el proceso. Algunos hornos cuentan con un interruptor de luz interna. Este te sirve para monitorear el aspecto de lo que cocinas desde afuera y sin peligro.

7. No todas las funciones son lo mismo

Si bien la mayoría de hornos son similares, algunos tienen más características que otros. Casi todos te ofrecen la opción de hornear (bake), asar (broil) y rostizar (grill).

Según Strephon Says, lo más común es utilizar el modo de horneado para preparar tus postres. Y el modo asado, por ejemplo, te servirá para darle un toque crujiente a la cubierta.

Siendo más específicos: la opción de hornear te permite aplicar calor a todos lados de tu postre con una temperatura más baja y conlleva mucho más tiempo.

Por otro lado, la opción de asado utiliza una temperatura más alta y aplica el calor desde arriba, en menor tiempo que el horneado.

8. Siempre atiende el horno

Nunca pierdas de vista el postre que preparas. El arte de la cocina involucra el uso de todos tus sentidos.

Así que debes prestar atención a los olores y cambios que se producen.

A veces ocurren derrames, ya sea porque utilizaste mucha mezcla o es la primera vez que practicas una nueva receta. No te preocupes, puedes limpiarlo tranquilamente y de forma segura al enfriarse.

Por otro lado, trata de cuidar que los más pequeños de la casa no se acerquen al horno. Un error común es acercar la cara a la ventana. Si bien la mayoría cuentan con ventanas seguras, el calor interno puede quemar las manitas de los niños al acercarse.

9. Deja enfriar el horno

Al terminar de utilizarlo, extrae tu postre y dejalo enfriar. Incluso, te recomendamos apagarlo unos minutos antes de terminar tu receta.

Con el calor residual se llega a finalizar la cocción de tu postre. Eso sí, no debes dejar abierta la puerta para que salga todo el calor. Esto haría que este calor afecte los muebles de tu cocina.

10. Limpia tu horno

Te recomendamos limpiar y quitar los residuos de grasa, aceites y jugos si deseas tener un horno con una larga vida útil.

Cuando esté frío, es ideal que quites todos los residuos para evitar que lleguen a oxidar las paredes internas o producir olores inesperados cuando desees cocinar otra receta.

Decídete. Verás que, si sigues nuestros consejos, te será fácil preparar esos deliciosos postres que tanto deseas.

Ya sea para complacerte a ti o a las personas que más quieres, ¡un postre hace siempre feliz a alguien!



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